miércoles, 2 de mayo de 2012

Susurros

Hace unas semanas, aprovechando las vacaciones, me quedé en casa de mi abuela para hacerle compañía y demás.
Desde la primera noche noté cosas extrañas, puertas que se cierran solas, llaves que no están donde las dejé... incluso una mañana me desperté porque alguien me estaba soplando en la cara, aunque bueno, esto puede tener explicación , puede que estuviera soñando.

Peero.. .   ¬¬   that suspicious!

Yo, miedo aún no tenía, me decía a mi misma que eran cosas mías, y en el caso de ser un fantasma, sería mi abuelo y es obvio que no me asusta. Yo muy valiente hasta que una noche, ando por el baño peinándome  y poniéndome moniiiisima para salir, cuando de repente oigo muy bajito:


- Isaaa


Claro, yo me imagino que es mi abuela, pero entro en su cuarto y le pregunto que qué quiere, y me contesta adormilada, que ella no me ha llamado, que estaba dormida.

Vuelvo al espejo y sigo con mi pelo

- Isabelillaaaa (asi me llaman mis abus)

+ Abuela que quieres?!!


Yo ya enfadada con la pobre mujer, porque me imaginaba que me estaba gastando una broma, ella es muy de, como dice ella: "siempre me ha gustado mucho reir, y el bingo en noche vieja". Sí, reirse a costa de los demás. La verdad es que es muy graciosa... algun día os contaré alguna historia suya.

Pero volviendo al tema, mi abuela esta roncando. No era ella

Vuelvo a mi pelo

- Isabelillaaaa


Y ahora sí, ahora me A-CO-JO-NÉ, la voz estaba mas cerca, y ya no tuve otra alternativa que ponerme a gritar por toda la casa, cepillo en mano, y con amplios aspamientos:

+ Si me quereis.. irse!!! Si me quereis.. irse!!
y muy bajito solté:  que ya me está dando miedecito, leches...


Debía de quererme mucho, porque irse, se fue  :)