viernes, 10 de septiembre de 2010

Peligros de la noche

Rondaban las 4.00 a.m de hoy, yo sin poder dormir como de costumbre, estaba escribiendo la entrada de ayer, cuando de repente...(un forti dolori de vientri! nooooo, que es broma!* sino eres de mi familia no lo entenderas*), en fin sigamos con la trama, cuando de repente... PUM! las ventanas del salón se abrieron. Yo, que estaba en mi cuarto, al fondo del pasillo, en frente del salón, me asomo y paranoica perdida veo una sombra y oigo la voz de un hombre




AAAAAAAAArght!!! SÁLVESE QUIEN PUEDA!!!

Corrí despavorida, con una agilidad sorprendente hacia mi cuarto, cerré la puerta, puse una silla que para nada me salvaría de la tragedia, y me enredé en el nórdico, ya no sabía si sudaba por el calor o el pánico incontrolado, no sabía si reír nerviosamente o llorar, si cerrar los ojos o salir despavorida a llamar a la policía, también como no, pensé en llamar a mi mami, pero visto la hora que era y teniendo en cuenta mi psicosis general en casi todas las circunstancias, opté por cerrar los ojos e intentar dormir.

Con suerte el malvado malhechor no entraría, y además a pesar de mi pánico, tenía que dormir porque, sino os habéis enterado, he empezado el curso y me tengo que levantar a las 6.30 a.m. Después de dormir, ya sería otro día, o por lo menos lo considero otro día.

El despertador ha sonado esta mañana puntual, después de haber dormido 2 horas, ya tenía menos miedo, aun así antes de entrar al salón para ir al baño a ducharme, he cogido un cuchillo enorme de la cocina, que quieras que no, estar armada siempre te da un plus de seguridad. Y cuchillo en mano me he adentrado en la habitación maldita he visto que no había signos de robo ni violencia, he cerrado el balcón y he respirado tranquila por fin.


En fin, esta es la historia de mi noche de terror enredada en el edredón . Lo bueno de todo esto es que no me ha costado levantarme! :)

PD: las clases de hoy un asco, odio quirúrgica, siempre la he odiado y siempre la odiaré


De Vuelta!

Se me acabaron las vacaciones, comienza un nuevo curso y yo vuelvo a Madrid. Aaaaai Madrid, Madrid casi no te he echado de menos, ¡yo que pensaba que me iba a dar un síncope sin ti!

El regreso a la capital no ha sido todo lo bueno que esperaba:
El tren salia a las 8, y yo a las 4.30 aún con los ojos como platos, ya tuve k optar por leer un libro de dientes y el sueño no tardó en llegar ni dos minutos, ni siquiera recuerdo haber leído un parrafito...
Total que llego al tren muerta de sueño, con la tonta ilusión de dormir profundamente durante todo el viaje, pero, cual es mi sorpresa veo que van a poner una peli de las mierdecillas, que a mi me gustan, así que decido colocarme los auriculares y verla, ya dormiría mas tarde... Soy mongola, porque no he visto película mas absurda, forzada, predecible y exasperante en mis 20 años de existencia! No veais jamas de los jamases Porque lo digo yo. Aún así me la he tragado. Y después de esa aberración cinematográfica ya no m podía dormir... Normal, si es que la madre de la prota me había puesto histérica y así no hay quien concilie el sueño.

Llego por fin, después de 6h interminables, a mi destino, cojo un taxi, me cobra un ojo y medio riñón, le doi un billete y el tío no tiene cambio, un autobús detrás pitando como un loco, que tenía prisa...(esto en mi pueblo no pasa, que lo sepáis!) el taxista metiéndome prisa para que encontrara cambio... ya, yo iba nerviosa (gritos del taxista) e histérica (película).

Llego al portal, muy bien, con mis maletillas y mi señora maleta, llego a mi puerta, meto una llave y ZAS! en toda la boca, no GIRA!

¡Media hora intentando abrir la puerta! ya sudando como una cerda, nerviosa (taxista), histérica (película) y desesperada (llave poco colaboradora), decido llamar a la vecina a ver si ella puede abrir, pero nada, sale su marido/ amigo/ algo porque viven juntos! y lo intenta también sin éxito.

Con todo el percal que supone verme en la calle con las maletas y sin poder hacer nada por evitarlo, llamo a mi madre nerviosa, histérica, desesperada y ahora más angustiada que nunca para que llame a un cerrajero. Mi mami, tan mona ella, intenta tranquilizarme pero no lo logra y se pone a buscar por internet a un cerrajero cercano. Mientras tanto, y después de estar ante mi puerta cerca de una hora haciendo malabares de muñeca giratoria y fuerza, mucha fuerza, me paro y pienso... ¿Y si meto la otra llave? ZAS! en toda la boca, GIRA! Las puertas de cielo se abrieron ante mi.

En fin, como veis, no es que yo sea lerrrrda perdida, sino que estaba nerviosa, histérica, desesperada y angustiada. Al abrir la puerta y después de tanto esfuerzo cai rendida al sofá, me entregué como nunca a mi objetivo primero: DORMIR

PD: ya diré como van mis primeros días de clase!